martes, 16 de diciembre de 2008

Mi confrontación con la docencia

Quisiera empezar por decirles que en febrero de 1991, egresé del Instituto Tecnológico de Tuxtepec como Licenciada en Contaduría, carrera que realicé en 3 años y medio. Posteriormente estuve trabajando en un despacho contable como contadora y en 1992 empecé a trabajar en una zapatería como contador interno. Estuve en ese puesto cerca de 3 años.

Después tuve la curiosidad de querer experimentar algo diferente y decidí irme a los EU, donde estuve trabajando hasta 1995 y donde estudié un poquito de inglés. Regresé a México y trabajé un tiempo en FONAES como asesor técnico a grupos de agricultores, que conformados en asociaciones, solicitaban apoyos de los programas del gobierno. Al mismo tiempo empecé a trabajar en el despacho donde había trabajado cuando egresé del Tecnológico y repartía mi tiempo en los 2 trabajos y en mi hijo, que tenía para entonces.

Una contadora que también trabajaba en el despacho, estaba trabajando en el CONALEP desde hacía tiempo y a finales de 1997, me invitó para que llevara mi documentación para el nuevo semestre que en aquel tiempo iniciaba en marzo. Así lo hice y no me dieron muchas esperanzas porque había otro contador que también había llevado su documentación y la carga horaria era solo para una persona con 20 horas en la especialidad de Contabilidad Financiera.

Al final, el jefe de formación técnica nos dijo que teníamos que llevar un curso de Formación Pedagógica para la ciencia y la tecnología Módulo I, y que era recomendable que tomara el curso, aún cuando no estaba contratada todavía.

El curso se impartía en febrero y así lo hice. Después de eso, hizo que presentará una exposición de las nuevas reformas fiscales para ese año; cosa que nadie antes, ni después había hecho, ni hicieron; para que así pudiera entrar a trabajar como maestro en ese lugar. Al final, nos contrató a los 2 contadores, con 10 horas cada uno y empecé a trabajar en el CONALEP el 3 de marzo de 1998.

Empecé impartiendo la materia de créditos y cobranzas en la especialidad de Contabilidad Financiera y no recuerdo bien, pero había otra materia de la especialidad de Asistente Ejecutivo. Fui ascendiendo en carga horaria hasta que por fin llegué a tener las 20 horas.

Al principio, me sentía inexperta e insegura, pero poco a poco fui aprendiendo y esforzándome cada día más para ser mejor docente. Además de que los cursos de formación pedagógica me ayudaron mucho.

Creo que para ser docente, se nace con esa cierta característica, porque no todos tenemos esa facilidad de pararnos frente a un grupo, de expresarnos, de ser auténticos, de preparar una clase, de ponernos en el papel del alumno; sobre todo si son tan exigentes como los jóvenes que tenemos ahora como alumnos y que cada vez demandan más de nosotros como maestros. Digo esto porque algunas personas, así como entran, se salen; porque no les gustó o porque simplemente no les llamó la atención. Sin embargo, nosotros ahí seguimos, tratando de ser buenos maestros, actualizándonos, de enseñar cosas nuevas y significativas para los alumnos; pero, nos gusta, porque sino no estuviéramos haciendo ese papel, cuando nuestra formación profesional fue otra.

El ser docente en educación media superior me ha dejado aprendizaje, me ha enseñado a ser más humana; por los problemas sociales, culturales y económicos que pasan nuestros alumnos; y me ha enseñado a hacer las cosas con amor, a querer mi trabajo y tener el reconocimiento de mis alumnos, cuando al final de su carrera me agradecen el haberlos ayudado a subir un peldaño más de su vida.

En lo que se refiere a la insatisfacción que tengo por ser maestra o docente; creo que no existe tal. Creo que más bien, tengo retos que vencer cuando ingresa un alumno que no tiene bien definido lo que quiere y que se revela, que tengo que ayudarlo y encauzarlo. Por otro lado podría tener insatisfacción en cuanto a que en ocasiones nos esmeramos demasiado por sacar nuestro trabajo adelante, y no recibimos ese reconocimiento que nos motive por parte de los jefes, de los directivos y del sistema en general, pero creo que ese es el pan de cada día en todo lugar de trabajo, y tenemos que seguir adelante rompiendo esa barrera para que no nos limite.



1 comentario:

  1. Mtra. María Elena Villegas:
    Después de todo, han sido experiencias encontradas en el trayecto de su vida. Creo que la ha mantenido en la docencia la postura de seguir preparándose y porque ha buscado nuevas alternativas de desarrollar su trabajo con eficiencia. Cada uno hemos construido nuestra profesión de diferente manera, lo importante es sentirse maestro y no solamente tener los títulos que nada prometen.
    Ma. de los Ángeles Tabares L.

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